Miedo a la anestesia

Tu animal de compañía se ha de operar y tienes miedo a la anestesia? Preguntas y respuestas para vencerla.

Es muy normal que como propietario, un mismo esté preocupado cuando ha de someter a su animal de compañía a este procedimiento y se le planteen dudas, algunos de los cuales resolveremos brevemente.

¿Qué es la anestesia?

Es un estado de sedación profunda y pérdida de conciencia durante el cual un paciente es incapaz de sentir dolor y tiene una relajación muscular suficiente como para poderlo someter a un procedimiento quirúrgico o dental.

Los medicamentos anestésicos se administran a través de inyección o por medio de gases inhalados.

Cuando se utiliza la anestesia?

Para algunos pacientes y algunos procedimientos, la anestesia local es una opción. Cuando se requiere sedación profunda, la anestesia general es la mejor opción.

La anestesia general se utiliza para cirugías más invasivas o procedimientos que podrían ser muy dolorosos como la reparación de un hueso roto o la manipulación en la cavidad torácica o abdominal.

La cirugía no es el único momento en que se recomienda la anestesia, se utiliza habitualmente para hacer radiografías dentales o de otras zonas del cuerpo cuando el posicionamiento es doloroso o para exploraciones dentales completas.

¿Cuáles son los riesgos de la anestesia?

Siempre existe el riesgo de una reacción adversa cuando usamos cualquier agente anestésico, no importa si se trata de una sedación leve a corto plazo o para una anestesia general completa que dura varias horas.

Se estima que aproximadamente 1 de cada 100.000 animales tendrán algún tipo de reacción a un agente anestésico.

Estas reacciones pueden variar desde leve inflamación en el punto de inyección o disminución en el gasto cardíaco, hasta un episodio en shock anafiláctico o la muerte.

Sin embargo, muchos expertos catalogan el riesgo de muerte por anestesia como menor al riesgo de sufrir un accidente, mientras se conduce hacia el centro donde se someterá el animal a la anestesia.

Otro peligro potencial asociado con la anestesia se plantea si el perro o gato no hizo el ayuno adecuado a su intervención.

Antes del procedimiento anestésico necesario:

  • Tener una historia completa de los problemas médicos actuales y pasados ​​del animal
  • Hacer una analítica sanguínea para conocer las funciones renal y hepáticas y si existe o no anemia. Es especialmente importante en animales jóvenes, por malformaciones congénitas en órganos vitales.

El examen físico puede revelar anomalías del corazón o de los pulmones que pueden requerir la evaluación de la función cardíaca con un electrocardiograma y radiografía de tórax.

La mejor manera de reducir los riesgos anestésicos es hacer estas pruebas para adaptar la pauta anestésica al animal y al tipo de intervención.

Igualmente importante es ponerse en manos de profesionales formados específicamente en la materia y capaces de hacer estas adaptaciones para la anestesia adecuadamente.

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